Intemperie
El largo invierno de años nos ha mantenido cálidos, ardiendo bajo el hielo, y al reunir nuevas fuerzas hemos brotado a nuestra propia luz riendo.
Ha sido tan fácil pensarnos héroes desde lejos..., nunca fui incómoda en el recuerdo.
Ahora, expuestos al viento de los días, cómo no irnos desgastando, destiñendo, cómo no enfriarnos al contacto con la dureza metálica de las cosas, deshojarnos, consumirnos como estatuas que, tras permanecer completas durante siglos bajo la tierra, se destruyen al ser descubiertas.
Y ahora esta náusea. Estos propósitos rotos.





E. dijo
Ya ves, aún no he venido.
Pero vendré, te lo prometo.
25 Febrero 2010 | 08:56 PM