Escisión
La puerta que hace mucho cerré la he entornado apenas, y ya puedo ver la sangre oscura deslizándose por la abertura; el calor que dejé allí se ha helado. Me asomo con angustia y alcanzo a distinguir un retazo amarillo, un paisaje abandonado, un páramo triste y melancólico donde una vez creé aquella lujuria de verdor, luz radiante, esperanzas y pequeñas criaturas de grandes ojos inocentes. Todo parece muerto, oigo el rumor desolado de un viento cruel que, como un delincuente, recorre la tierra que fue tan fértil hiriéndola en su vagabundeo loco.
Esa puerta que atranqué y vedé para poder seguir viviendo tiene la madera podrida de soledad y ahora, desde este lado, observo con cierta pesadumbre la ventisca que amenaza, la herida mostrada, la voz que llama pidiendo un regreso.
Pero entonces nada ha muerto. Quien fui renace para reírse de mi pobre yo fragmentado, confundido, roto.




Jo dijo
Volvamos por nuestros lares, como dijo el poeta.
19 Septiembre 2009 | 06:17 PM