Je ne regrette rien
A veces el pasado vuelve, o uno vuelve al pasado, o más bien, alarga la mano, inclina el cuerpo con esfuerzo y tira de una soga hacia sí para alcanzar aquello que se fue. A veces se trae el pasado al presente, para saber. Pero lo que se encuentra entre las manos, ¿qué es? Quien se era entonces, sentimientos olvidados, la antigua y perdida capacidad de creer a ciegas en el amor romántico, en la entrega del otro, en su fortaleza para no traicionarnos.
Uno ha vivido desde entonces con una fisura, una ranura por la que se ha ido colando el frío viento de los años. No es lo mismo pasar los días al calor de un fueguecito interno que tener siempre esa corriente húmeda, esa abertura que nadie puede tapar. Porque nadie sabe que está ahí. Porque uno mismo se encarga de mantener abierta para que la pérdida no haya sido en vano, para no olvidar demasiado.
Uno al final quiere silencio. Y no sentir nada, no sentir nada, no volver a sentir nunca más nada.





wilbpack dijo
El domingo iba cantando por la calle esta cancioncilla:
Marie Lou, la pauvre fille..
l'implora, le suplia..
dit "ne pars pas ce soir,
je vais pleurer si tu t'en vas"..
Ya, no tiene mucho que ver con tu post, pero como es de Piaf (y me gusta, es una canción rara, diferente de las clásicas suyas, y me hace reír), pues eso.
10 Febrero 2009 | 12:11 PM