Lean
Lean. Si tienen mucho tiempo libre, dediquen una parte a leer. Si por el contrario lo tienen muy ocupado, encuentren un momento de ocio para relajarse en un sofá con un buen libro. Si se aburren, lean; si se divierten, se divertirán más leyendo.
Para despertar la imaginación, lean. Para detener el carrusel de pensamientos obsesivos, lean. Para ser originales en sus conversaciones de sobremesa, lean. Para seducir a una mujer, lean. Para enamorar a un hombre, lean también.
Lean para adquirir vocabulario, para desarrollar la inteligencia. Para aprender a escribir no sólo escriban, lean. Lean para ser más profundos y, a la vez, lean para conseguir ligereza. Lean para no matar al vecino odioso, al familiar amargado, al jefe tacaño, al amigo pelma y aprovechado.
Si están tristes o deprimidos, lean Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell, a Conan Doyle, a Capote.
Para los que deseaban viajar y se han quedado en tierra, lean a Stevenson o a Conrad.
Para los románticos, lean a Lorca, a las hermanas Brontë, a Austen.
Para sorprenderse, lean a Cortázar, a Murakami, a Jane Bowles, a Carroll.
Lean para conservar a su amor, lean si lo han perdido sin remedio.
Lean para superarse, para conocerse, para reconocerse, para aprehenderse y amarse.
Lean, lean, lean.
Es una de las pocas cosas de este mundo de la que no se arrepentirán nunca de haber hecho.






elhombresentimental dijo
Y los Sonetos de Shakespeare qué! eh?
17 Noviembre 2008 | 12:45 AM