Lo que se ama
Al otro se le ama por detalles pequeñísimos, como la fragilidad de la piel de la muñeca al volver la mano. Por una sonrisa que intenta contenerse, o por el sonido de un corazón desbocado que podemos oír si estamos atentos, y al que hemos trastornado.
Se le ama por un gesto inesperado, como un modo especial de volver la cabeza, hacia nosotros, cuando llegamos.
Se le ama por la confusión que provocamos, la incertidumbre, cierto brillo de excitación momentánea en la mirada.
Se ama la paz del otro y también su guerra; la entrega y las defensas.
No por sus triunfos, premios, dones y talentos se le ama; ni siquiera por sus palabras deslizándose cuando habla.
Se le ama sobre todo por el poder concedido sobre nosotros.
Por la posibilidad de que nos disuelva, nos convierta en una lluvia de estrellas y seamos para siempre infinito.



laleo dijo
esta precioso lo que escribiste mas bien lo que en palabras describiste al amor verdadero
23 Octubre 2008 | 07:30 PM