Publicidad:
Terra
La Coctelera

lacazadoraderratas

18 Septiembre 2008

La curiosidad mató al gato

(Para Quique, a quien le gustó este cuento. Y para Ricardo Roces, que lo inspiró.)

La otra noche dormí en casa de F. Habíamos estado hablando hasta tarde y cuando fue evidente para ambos que se nos cerraban los ojos de cansancio nos fuimos a dormir.

F., a quien conozco de hace tiempo y cuya personalidad extraña y compleja siempre me ha fascinado, me hizo una advertencia. Dijo que a menudo, en mitad de la noche, se despierta, abandona la cama y se sienta en el comedor a escribir. Dijo: Si me oyes no te levantes, porque sólo puedo concentrarme si nadie me está mirando. No me pareció nada de particular y al poco rato me entregué al sueño.

No sé cuántas horas habrían pasado, sé que afuera aún era oscuro, cuando algo que no pude identificar me despertó. Era un sonido parecido a un frufrú de seda, pero no exactamente eso. Curiosa como soy hasta el peligro, me levanté sin hacer ruido y me asomé al comedor. Lo que allí vi no podré olvidarlo, y sé que nadie podrá creer que fuera real. Sentí un escalofrío que desde la nuca recorría toda mi espalda y tuve que cogerme a la jamba de la puerta para no tambalearme. Un hermoso cisne de un blanco deslumbrante se hallaba sentado a la mesa inclinado sobre unos folios. Vi las gafas de F. a un lado, vi un vaso de agua, vi la Montblanc que siempre utiliza. La escena era de una absoluta belleza pero a la vez provocaba un terror demoledor. Y lo que más me trastornó es que el animal, el ánade cuyas plumas brillaban nieve a la luz del sol, el cisne, me miró.

Volví a la cama temblando y sin respiración. No creo que me durmiera de nuevo, pero ahora ya no podría asegurarlo. Sé que a la mañana siguiente él ya no estaba en casa. Han pasado varios días y no he tenido noticias. No tenemos amigos comunes y no contesta al teléfono ni se conecta a messenger.

Creo que F. nunca podrá perdonarme.

 

servido por lacazadoraderratas 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

almatransparente

almatransparente dijo

Hola guapa.Me encanta tu post...en realidad me encanta todo lo que escribes.Sigue así cielo,te leo.Besos bajo un cielo estrellado

19 Septiembre 2008 | 12:27 AM

el-barquero

el-barquero dijo

Se agradece el detalle. Y la cisnematografía del relato.

19 Septiembre 2008 | 05:44 PM

hermione

hermione dijo

Yo también estaba y puedo asegurar que no fue la curiosidad quien mató a la gata. Juro que fue la gata quien se comió lagarta que se mecía tranquila en el columpio del cangilon.

La gata con alevosía y versallescos encantos en_gatusó a la lagarta:

Me cherchiez-vous Madame?
Un espoir si charmant me serait -il permis?

Y...

21 Septiembre 2008 | 11:23 PM

lacazadoraderratas

lacazadoraderratas dijo

Ya estamos con esos comentarios sin sentido.
Parece que no te hayas leído el cuento y que sólo necesites escribir tu boutade, Hermione.
Si sigues así te vetaré.

21 Septiembre 2008 | 11:47 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Soy ficción. Lo que se relata en este blog es una invención. Todo parecido con la realidad no es pura coincidencia. classificados Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Contador gratis

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera