lacazadoraderratashttp://lacazadoraderratas.lacoctelera.net2012-05-21T21:22:53ZLilo Los hijoshttp://lacazadoraderratas.lacoctelera.net/post/2012/05/21/los-hijos2012-05-21T21:22:53ZlacazadoraderratasUno de mis niños tiene manos como estrellas, el otro tiene ojos de poeta. Son tan pequeños mis hijos, y he dejado tanto atr...
<p>Uno de mis niños tiene manos como estrellas, el otro tiene ojos de poeta. Son tan pequeños mis hijos, y he dejado tanto atrás por ellos...</p>
<p>Uno de mis hijos tiene boca de mujer, el otro tiene piel de manzana.</p>
<p>No saben aún para qué han venido al mundo, mis hijos.</p>
<p>Y tal vez no lo sepan nunca.</p>
Lidia Rosichhttp://lacazadoraderratas.lacoctelera.net/post/2010/04/15/lidia-rosich2010-04-15T19:59:36ZlacazadoraderratasAhora ya tienes lo que querías, y tu cuerpo agotado se ha vuelto hacia la tierra. La piel, el peso, la misma comisura de l...
<p>Ahora ya tienes lo que querías, y tu cuerpo agotado se ha vuelto hacia la tierra. La piel, el peso, la misma comisura de los ojos cerrados mandaban un mensaje de adiós voluntario, de alejamiento, de indiferencia ahora. Pero no sólo ahora, hace meses que te habías despedido, y los asuntos de este mundo no te ataban.</p>
<p>Hicimos nuestro propio ritual de despedida, que debía de ser el mismo que tú esperabas. Y, bajo una delicada lluvia intermitente, la hija mayor subió la escalera y depositó la urna con tus cenizas al lado del féretro de tu segundo esposo. La familia había recorrido esa mañana la distancia que hay hasta el lugar donde todos nosotros, en diferentes estadios de nuestra vida, habíamos compartido la misma casa en el mismo pueblo pequeño, el mismo jardín, tan parecidos recuerdos.</p>
<p>Yo pensaba en la última imagen que ya siempre me quedará de ti, y no sé si eso es bueno: una mujer de 93 años tan absolutamente fallecida en su lecho que ni siquiera era ella. Luego fuimos a recoger las mismas hierbas que tú nos trajiste tantas veces: romero, tomillo, los limones del árbol que plantaste una vez, y así al menos recuperamos el olor conocido de nuestro pasado.</p>
<p>Las hijas, los nietos, volvimos a casa un poco más viejos.</p>
Unarosanoesunarosanoesunarosahttp://lacazadoraderratas.lacoctelera.net/post/2010/03/25/unarosaesunarosa2010-03-25T10:11:22ZlacazadoraderratasRegalar rosas es más comprometido de lo que se puede creer en un principio. Es aconsejable no ofrecer nunca ninguna flor d...
<p>Regalar rosas es más comprometido de lo que se puede creer en un principio. Es aconsejable no ofrecer nunca ninguna flor de color amarillo, y si es una rosa está especialmente contraindicado. Lo sepa o no el dador de la flor, una rosa amarilla esconde un aviso de traición futura, o una silenciosa confesión de engaño o deslealtad presentes. Quien la recibe no debería ignorarlo, y excepto tirar el regalo y desconfiar en lo sucesivo de esa persona, poco más puede hacer para conjurar lo que significa, lo que está ocurriendo, lo que pasará un día.</p>
<p>Las rosas rojas, por el contrario, son un hermoso símbolo de pasión y amor duradero, pero hay que saber que una roja, y cuanto más intenso sea su color más acentuadas serán sus características, es un ser complejo. Esta elegante de tallo esbelto y hojas aterciopeladas se convierte, desde su búcaro de agua, en una espía de nuestra vida, una intérprete, una registradora, una hermosa indiscreta. Y una tremenda celosa de uñas afiladas que no nos dará tregua.</p>
<p>Cuidado con las flores. Todas guardan un mensaje oculto. Como un buen libro.</p>
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Ganas me danhttp://lacazadoraderratas.lacoctelera.net/post/2010/03/24/ganas-me-dan2010-03-24T13:30:07ZlacazadoraderratasTengo unas ganas terribles de seguir dándoos la vara desde aquí y contaros alguna de esas historias sórdidas y dramática...
<p>Tengo unas ganas terribles de seguir dándoos la vara desde aquí y contaros alguna de esas historias sórdidas y dramáticas, con final incierto o con final de esos que dan ganas de pegarse un tiro o de pégarselo a mi blog o de pegármelo a mí cualquier día que me encontréis por la calle. Tengo muchas ganas de inventar un cuento con personajes así como originales y la leche de listos y que creen que no van a ninguna parte hagan lo que hagan, pero que la última línea del relato dé a entender que tal vez ellos sí van a alguna parte y quien no va a ningún sitio es el lector, que está acabado precisamente por quemarse las retinas con autores medianos. Me apetece muchísimo seguir por ejemplo con una historieta policíaca que tengo casi acabada en la cabeza y en la que hay un montón de muertos. Cómo me gustaría seguir amargando la vida de mis dos lectores y medio con frases melancólicas y "deliciosamente deprimentes" (como me dijo alguien anoche por teléfono).</p>
<p>Pero no puedo. No puedo escribir porque ha llegado la primavera y una rosa tierna se abre en mi mesilla de noche, porque hago un trabajo que me divierte muchísimo con gente que me gusta, porque no encuentro ni una maldita buena razón para poder sentarme en la sillita de la desgracia, y porque es terriblemente difícil contar una historia feliz, optimista y divertida que además sea buena. Y si no me creéis haced la prueba. Y si no me creéis decidme cuántos lo han conseguido.</p>
<p>De modo que ya volveré cuando consiga recuperar mi tolstoiano estado natural. A ver qué se me ocurre.</p>
La tierra perdidahttp://lacazadoraderratas.lacoctelera.net/post/2010/03/13/la-tierra-perdida2010-03-13T16:46:58ZlacazadoraderratasNo sé si ahora tengo muchas ganas de seguir viviendo, con toda la tierra perdida y esos pájaros negros picoteando todo el...
<p>No sé si ahora tengo muchas ganas de seguir viviendo, con toda la tierra perdida y esos pájaros negros picoteando todo el día los restos de la cosecha. Antes salíamos a espantarlos, pero a Eme le dio por decir que era inútil y se ha encerrado en un cuartito, detrás de la alacena, que sirvió en sus tiempos para esconder a los hombres que escapaban de la guerra. Hace semanas que no sale de ahí, se ha llevado el ordenador y el tabaco y no me habla; lo último que dijo antes de atrancar la puerta fue que se había quedado vacío y que tenía que arreglar su vida.</p>
<p>Yo me paso las horas asomada a la ventana de la cocina contemplando el desastre que han ocasionado las lluvias. Este invierno ha sido tan contrario, que no ha cesado de caer agua en ningún momento, y la humedad, tan extraordinaria, que aunque no llueva el aire te empapa en cuanto sales afuera. Es por eso que toda nuestra tierra cultivada se ha convertido en un lodazal; te hundes hasta la rodilla si pruebas de cruzar al otro lado, y mis intentos por salvar algunas patatas o las cebollas dulces han sido en vano. Todo se ha podrido en tan poco tiempo que me pregunto a diario si nuestro hogar resistirá, si nosotros también acabaremos deshaciéndonos, diluyéndonos entre las tablas del piso; desmigajados, pasaremos a través de las ranuras y nos confundiremos con este fango rojo que no parece pueda volver a recuperar la firmeza.</p>
<p>Por las tardes me tranquilizo un poco y me siento en la mecedora con los ojos cerrados, entonces siento una vibración que sube desde mis pies fríos hasta la garganta, como si un tren fantasma recorriera en silencio los cimientos de la casa. Imagino que me levanto y llego hasta la despensa, me veo apoyando la cara contra la puerta del cuarto oculto, intentando oír a Eme trabajando en su ordenador, comunicarse con personas que no conozco y están muy lejos. Pienso en lo que podría decirle para que saliera, o al menos para oír su voz desde el otro lado, y no se me ocurre nada. Cuando vuelvo a abrir los ojos veo que sigo sentada en la butaca, que ya ha anochecido, y me digo que no he sido capaz de preguntarle si él también nota esa agitación extraña que viene del suelo, entonces el corazón se me acelera y una angustia negra me aprieta el estómago.</p>
<p>No me abandones, me oigo decir en voz alta. Y aún puedo ver mis palabras cobrar cuerpo ante mí en la oscuridad cada vez más densa, cada vez más plena, justo antes de hundirme muy despacio, lentamente. Sin pausa.</p>
Intemperiehttp://lacazadoraderratas.lacoctelera.net/post/2010/02/25/intemperie2010-02-25T20:48:11ZlacazadoraderratasEl largo invierno de años nos ha mantenido cálidos, ardiendo bajo el hielo, y al reunir nuevas fuerzas hemos brotado a nues...
<p class="aleft">El largo invierno de años nos ha mantenido cálidos, ardiendo bajo el hielo, y al reunir nuevas fuerzas hemos brotado a nuestra propia luz riendo.<br />
Ha sido tan fácil pensarnos héroes desde lejos..., nunca fui incómoda en el recuerdo.</p>
<p class="aleft">Ahora, expuestos al viento de los días, cómo no irnos desgastando, destiñendo, cómo no enfriarnos al contacto con la dureza metálica de las cosas, deshojarnos, consumirnos como estatuas que, tras permanecer completas durante siglos bajo la tierra, se destruyen al ser descubiertas.</p>
<p>Y ahora esta náusea. Estos propósitos rotos.</p>
Ir tan lejos para nadahttp://lacazadoraderratas.lacoctelera.net/post/2010/02/24/ir-tan-lejos-nada2010-02-24T16:12:20ZlacazadoraderratasLlegamos caminando a los límites del desierto, hacía dos horas que habíamos dejado Siwa, el núcleo habitado en el oasis, ...
<p>Llegamos caminando a los límites del desierto, hacía dos horas que habíamos dejado Siwa, el núcleo habitado en el oasis, para recorrer caminos de tierra blanca que discurrían desdibujados entre pobres construcciones de ladrillo en estado de semiabandono.</p>
<p>De repente todo parecía acabar allí. Al agacharme en la arena creí sentir palpitar el gran manto caliente bajo mis manos como un animal inabarcable que durmiera durante siglos; tan sólo a unos metros hacia el sur la bestia mostraba sus múltiples jorobas brillando, a la espera de que el viento sacudiera su pereza y le diera movimiento.</p>
<p>Me hundí unos pasos intentando alcanzar el suave horizonte ondulado; era mi propio mundo lo que se hundía conmigo. Desde los palmerales, donde los campesinos cultivan sus dátiles y aceitunas, un grupo de jóvenes amazic salieron lanzando exclamaciones de advertencia. "¡No sigáis por ahí, no sigáis por ahí, es peligroso!", parecían decir. Estos débiles pálidos debían de figurarse a sus ojos como pajizas mariposas atraídas por la luz. Nos volvimos para mirarles, el sol en mediodía nos cegaba pero era nuestra literatura del desierto, Larry alguna vez, la que nos impelía a intentar montar la fiera oculta, a perdernos.</p>
<p>Los tranquilizamos con gestos y empezamos a recular lentamente con la desgana de sabernos incapaces de alcanzar lo deseable. Tomamos un sendero diferente para el regreso, las palmeras verdeaban a lo lejos como otro sueño perdido al que se debe renunciar . Al cabo de una hora el horizonte con las tostadas casuchas del poblado seguía igual de inalcanzable, pero era por efecto del cansancio y sólo cabía seguir avanzando.</p>
<p>Al fijar la vista, creí distinguir a unos cinco metros una silueta familiar, y enseguida otra y otra, pellejos calcinados, esqueletos, un moridero de burros en diferentes estados de descomposición. Quijadas descarnadas al aire, patas apuntando al firmamento, sus panzas abiertas y muchas ya secas, alguno conservando la misma postura recogida con la que se había dispuesto a morir, la cabeza aún enhiesta. Recordé las sufridas acémilas que había visto tirando de los polvorientos carritos dirigidos casi siempre por niños que los apresuraban golpeándoles la grupa con un simple palo. Era aquí donde acababan. Era aquí donde no eran enterrados. Miré al cielo; no se veían buitres sobrevolando.</p>
<p>"Pero ¿qué es eso? ¿Qué es eso?" Había una mezcla de incredulidad y horror en la voz de mi compañero.</p>
<p>"Sigue caminando", dije.</p>
El espejo vacíohttp://lacazadoraderratas.lacoctelera.net/post/2009/11/18/el-espejo-vacio2009-11-18T18:58:49ZlacazadoraderratasUno puede parecerle al otro una persona cabal, u honesta, o atractivamente desorientada a veces, pero en el fondo capaz de su...
<p>Uno puede parecerle al otro una persona cabal, u honesta, o atractivamente desorientada a veces, pero en el fondo capaz de sujetar las riendas, capaz de llevar hasta el final del camino el cargamento, las valijas tanto tiempo conservadas, los símbolos de la vida que lo son todo para nosotros. Puede parecerle a ratos dramático, pero como un personaje de una antigua novela rusa que no pasará de moda; con todos los derechos, que se negarían sensatamente a cualquiera menos amado, a tambalearse, desbarrar, esgrimir frases agrias, argumentos más propios de un adolescente que de un adulto en su juicio.</p>
<p>Uno sabe, siente, percibe a diario, que es sentido, percibido, olido y degustado a diario como un sueño de juventud, una fantasía de anciano sabio perdido en un laberinto.</p>
<p>Uno sabe que no tendría que apartarse de esa imagen, que si algo debe aún hacer, y está prematuramente cansado, es ofrecerle al otro la exacta imagen, la fiel reproducción que desea ver reflejada en el espejo de sus ilusiones.</p>
<p>Pero el control de las riendas se ha descuidado, las posesiones malogradas, y los caballos han emprendido un trote loco muy cerca del precipicio.</p>
<p>Cuando al fin mira, el espejo ha perdido parte del azogue y está vacío.</p>
Cadáver exquisito en casa de M.S.C.http://lacazadoraderratas.lacoctelera.net/post/2009/11/03/cadaver-exquisito-casa-m-s-c2009-11-03T14:04:27ZlacazadoraderratasMOMENTO
El camino de los ojos, ese laberinto
que no se estrellará ya más en las paredes:
Ése es el juego que cambia c...
<p class="acenter"><strong>MOMENTO</strong></p>
<p class="acenter"><strong></strong></p>
<p class="acenter">El camino de los ojos, ese laberinto</p>
<p class="acenter">que no se estrellará ya más en las paredes:</p>
<p class="acenter">Ése es el juego que cambia cuando lo juegas.</p>
<p class="acenter"> </p>
<p class="acenter">Ven, pues, ven y encenderemos el aroma del espliego</p>
<p class="acenter">que se dobla sobre sí mismo, agotado;</p>
<p class="acenter">ese muro marmóreo de una casa olvidada</p>
<p class="acenter">que hará caer las pieles, coartadas del terror,</p>
<p class="acenter">entre palabras in-ter-mi-ten-tes.</p>
<p class="acenter">Tómalos pues, toma los recuerdos que esparzo</p>
<p class="acenter">a mi alrededor como hojas de otoño.</p>
<p class="acenter"> </p>
<p class="acenter">Silencio por fin y el yerto reposo de los hielos.</p>
<p class="acenter">Diré entonces: No sé...</p>
<p class="acenter">¿Y para qué todo eso, para qué...?</p>
<p class="acenter"> </p>
<p class="acenter"> </p>
<p class="acenter"> </p>
Escisiónhttp://lacazadoraderratas.lacoctelera.net/post/2009/09/19/escision2009-09-19T17:09:36ZlacazadoraderratasLa puerta que hace mucho cerré la he entornado apenas, y ya puedo ver la sangre oscura deslizándose por la abertura; el...
<p>La puerta que hace mucho cerré la he entornado apenas, y ya puedo ver la sangre oscura deslizándose por la abertura; el calor que dejé allí se ha helado. Me asomo con angustia y alcanzo a distinguir un retazo amarillo, un paisaje abandonado, un páramo triste y melancólico donde una vez creé aquella lujuria de verdor, luz radiante, esperanzas y pequeñas criaturas de grandes ojos inocentes. Todo parece muerto, oigo el rumor desolado de un viento cruel que, como un delincuente, recorre la tierra que fue tan fértil hiriéndola en su vagabundeo loco.</p>
<p>Esa puerta que atranqué y vedé para poder seguir viviendo tiene la madera podrida de soledad y ahora, desde este lado, observo con cierta pesadumbre la ventisca que amenaza, la herida mostrada, la voz que llama pidiendo un regreso.</p>
<p>Pero entonces nada ha muerto. Quien fui renace para reírse de mi pobre yo fragmentado, confundido, roto.</p>
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